Desde el OTI presentamos un nuevo informe de la evolución de los salarios informáticos que, al igual que en trabajo anterior, los hemos elaborado a partir de los datos brindados por AFIP y SIPA para empleo privado registrado. En una segunda instancia de análisis, comparamos los salarios con el RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables), para aproximar una idea de cómo se encuentran las remuneraciones de los informáticos en relación al promedio general del resto de las actividades económicas.

Sostenemos -y el lector avezado podrá notarlo- que la mediana de las remuneraciones percibidas por los trabajadores informáticos en relación de dependencia se encuentra muy lejos de los montos difundidos habitualmente por algunos medios de comunicación que suelen estar basados en los informes de las cámaras empresarias.

Presentamos, además, una serie de largo plazo que permite visualizar la evolución de sueldos desde el año 2007 hasta el 2023.

En otro aspecto de nuestro trabajo realizamos una comparación con otras actividades industriales que se encuentran bajo convenio colectivo de trabajo. En esta materia es posible verificar la gran diferencia que existe (incluso entre actividades que requieren una capacitación y calificación muchísimo menor) a la hora de defender el poder adquisitivo del salario en un contexto de extrema fragilidad económica y con una inflación galopante: Son las actividades que cuentan con un convenio colectivo de trabajo y un sindicato en condiciones de sostener una discusión paritaria como herramienta de defensa de los ingresos del trabajador, aquellas con capacidad de sostener el poder adquisitivo de los sueldos.

En el informe nos propusimos responder básicamente tres preguntas:


1. ¿Qué pasa con los sueldos en informática?

2. ¿Cómo se compara con otras actividades convencionadas?

3. ¿Es cierto que están por encima de la media?

A lo largo del relevamiento se puede concluir con elocuencia lo que nos hemos propuesto demostrar: la falsedad de que los salarios sean altos, que no estar bajo convenio colectivo sea beneficioso para los trabajadores y que los sueldos informáticos estén por encima del promedio.
Creemos que nuestro trabajo es un aporte a la claridad y contar con datos fehacientes para una mejor aproximación a la realidad de la vida cotidiana de los informáticos.